lunes, 19 de noviembre de 2012

Bélgica 2012: Introducción

Muy buenas. Ante todo pido disculpas por mi ausencia bloguil; los últimos meses he andado un poco liadilla, pero tengo intención de seguir actualizando el blog y de ponerme al día con los comentarios recibidos, así que comienzo hoy con la serie de relatos de nuestro viaje a Bélgica, realizado en septiembre de este mismo año. ¡Vamos allá!

Fecha de salida: 17 de septiembre de 2012
Fecha de regreso: 22 de septiembre de 2012
Transporte: Avión para llegar a Bélgica (¡y volver!) y tren para desplazamientos internos por el país.
Cambio de hora con respecto a España: No
Idiomas: Francés, Neerlandés (Flamenco), Alemán... de todo un poco. Inglés y español básico en lugares turísticos puntuales (taquillas de monumentos, museos...)
Ciudades visitadas: Bruselas, Brujas, Gante y Amberes
Moneda: Euro
Viaje guiado: No
Viajeros: Toni y Carol

Situación de Bélgica

Preparativos: Este fue un viaje que creció a partir de la idea de ir a pasar un fin de semana a Brujas. Eso era lo que pensábamos hacer en un principio, pero finalmente decidimos pasar nuestras vacaciones "largas" en Bélgica y visitar más lugares de ese país. Es lo que tiene empezar a leer guías de viaje, que una se va picando y dice aquello de "y ya que estamos, ¿por qué no vamos a...?". Me entendéis, ¿verdad?

En fin, los preparativos fueron un poco como siempre: sacando información de internet, de guías de viaje, de conversaciones con amigos y personas que habían estado allí previamente... Si nos remitimos a lo virtual, recomiendo sobre todo esta página: Flandes.net. También me vinieron bien la guía de Civitatis (aunque se centra más en lo que es Bruselas), la de Turismo Oficial y alguna otra que encontré por Google. Sobre las guías en papel, estuvimos utilizando la visual de El País Aguilar de Bruselas, Brujas, Gante y Amberes, y otra de National Geographic de Brujas. Los callejeros y el mapa del metro los imprimí de internet y algunos de las propias guías, porque nos resultaba más cómodo llevar el mapita con anotaciones propias que la guía entera. Nos gusta ir bastante ligeros.

Formalidades: Los ciudadanos de la Unión Europea, incluidos los menores de dieciséis años, deben poseer un carnet de identidad en vigor o un pasaporte expedido hace menos de cinco años. A los ciudadanos de los demás países se les exige un pasaporte y, en ocasiones, un visado.

Clima: Por lo general, un tanto más fresco que en España. Nosotros pasamos algo de frío, sobre todo al caer el sol y en las ciudades más al norte (Brujas y Amberes), donde el ambiente es más húmedo que en la capital. También sufrimos algunas lluvias, pero muy moderadas y esporádicas. 

Electricidad: En Bélgica el voltaje es de 230 V y la frecuencia de 50 Hz. Los enchufes son de tipo E, aunque también se pueden encontrar de tipo F. Nosotros llevamos nuestro inseparable adaptador, pero lo cierto es que aunque nos encontremos con un enchufe tipo E, los artilugios españoles funcionan igual. Comprobado.

Moverse por Bélgica: Resulta muy sencillo, puesto que tienen una red ferroviaria muy puntual. La página web me parece personalmente caótica, pero si alguien osa, que pinche aquí. De todas formas, salen trenes muy a menudo desde todas partes y a todas partes, y los trayectos son libres. Quiero decir: los asientos no están numerados, se sienta uno donde quiere (si hay sitio) y los horarios están abiertos. Se compra el billete para el día y puede uno ir o volver a la hora que más le convenga durante esas 24 horas. Los precios son económicos, pero también existen múltiples opciones, pases y tarjetas, que pueden hacernos ahorrar unos dinerillos. Nosotros comprábamos los tickets en el momento y nos íbamos a la aventura, porque nos dimos cuenta de que es muy sencillo viajar en tren por Bélgica.

Para desplazamientos dentro de las diferentes ciudades, sólo cogimos el metro una vez en Bruselas para ir al Atomium, que está a las afueras, y el tranvía en Gante, que tiene parada en la puerta de la estación de tren y va al centro con mucha frecuencia. El resto de ciudades y de desplazamientos por la propia Bruselas lo hicimos a pie, ya que es muy asequible. 

Metro de Bruselas

Alojamiento: Estuvimos alojados todos los días en Bruselas. Realizábamos las excursiones en un día y volvíamos a dormir. El hotel que elegimos fue el Ibis Brussels Centre Ste. Catherine, de tres estrellas. Como en todos los Ibis, las habitaciones son pequeñas, pero nosotros no tenemos problemas con eso. A la hora de elegir hotel lo que más valoramos es la situación y que el precio sea asequible. Lo demás... con que haya cama y aseo es suficiente. Quedamos muy contentos con este hotel porque nos pareció confortable y la situación es muy buena: en cinco minutos a pie estábamos en la Grand Place pero, a su vez, la zona donde se ubica el hotel es muy tranquila, por lo que dormíamos divinamente. Estuvimos en régimen de alojamiento y desayuno y muy contentos en general con todo. El personal es lo que era un tanto rancio, excepto una de las recepcionistas, que por lo visto tenía toda la simpatía que le faltaba a los demás.


Gastronomía: Pues la verdad es que no somos muy fans de la comida belga, ya que el plato estrella son los mejillones con patatas fritas y los frutos del mar no nos van mucho, al menos a la que escribe. Los golosos se lo pasarían en grande en este país, ya que hay muchas variedades de chocolates, pero por mi parte, lo que me parece muy interesante son las cervezas, sobre todo las trapistas y/o trapenses. Puede que haga una entrada sobre ellas, así que por el momento no diré más. Si alguien quiere informarse más a fondo acerca de la gastronomía belga, que visite esta página, que contiene mucha información. También haré una entrada especial con las cosas que comimos nosotros, así que por el momento, así dejo este apartado por hoy.


Y nada más. Creo que como introducción me ha quedado una entrada muy completa, pero si tenéis cualquier duda la resolveré amablemente, siempre y cuando se encuentre entre mis posibilidades. 

Bélgica 2012: Índice de relatos


9.- Gante

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Recién llegada de... Bélgica

Acabo de volver de un viaje que me ha llevado a recorrer el país de Tintín, de los gofres, del Manneken Pis, de Jean-Claude Van Damme, de los mejillones con patatas fritas, de la cerveza, de los encajes, de Rubens, de átomos varios, de las "brujas" y de tantas y tantas cosas más. Sí, he estado en Bélgica, un país que he visitado por primera vez durante la semana pasada. Cuando se tercie, comenzaré la clásica crónica pero, de momento, lo que he hecho ha sido actualizar mi Currículum viajero con el país y las ciudades visitadas de éste, y el mapa que aparece al final de la página. Con este viaje cumplo los objetivos viajeros que me propuse a comienzos de año.


lunes, 10 de septiembre de 2012

Toledo 2012 - Llegada y paseo por la orilla del Río Tajo

DÍA 1 - 6 DE ABRIL DE 2012

Era un frío día de Viernes Santo. Salimos de casa bien temprano para poder llegar a buena hora a Toledo y aprovechar la jornada. Un frugal desayuno, una parada a medio camino para dar buena cuenta de unos sándwiches que habíamos preparado y un zumo, y casi sin darnos cuenta ya estábamos en Toledo. Fue un trayecto más rápido de lo que esperábamos, algo que resultó ser de agradecer. El día estaba nublado y la ciudad nos dio la bienvenida entre los tonos grises del cielo y los marrones de sus edificios y calles empedradas, con ese aire tan medieval que destilan. Las vistas de Toledo mientras localizábamos el hotel, bordeando el casco antiguo por el río y con el Alcázar dominando todo desde lo alto, nos dejaron boquiabiertos. Una preciosidad, una de esas imágenes que se quedan en la retina para siempre. En mi anterior visita a la ciudad fui en tren desde Madrid y luego cogí un autobús de línea que me dejó en la Plaza de Zocodover, por lo que esas vistas se me escaparon. Pero he aquí un ejemplo de que siempre hay formas diferentes de conocer un mismo lugar, de hacer esa primera toma de contacto, y que todas pueden ser especiales.

El hotel, El Diamantista, sobre el cual ya hablé en mi anterior entrada, nos resultó muy fácil de localizar. Para ser Viernes Santo y estar dentro del casco antiguo, no tuvimos ningún problema para aparcar. De hecho, quizá esto sea lo mejor de este alojamiento. Cuando llegamos todavía no estaba lista la habitación, así que para hacer tiempo decidimos dar un paseo por la orilla del río Tajo, ya que estaba justo al lado. No queríamos adentrarnos en la ciudad sin haber hecho el check-in y era buena hora. Como dos valientes nos enfrentamos a los 3 grados de temperatura del exterior. Mientras paseábamos, llamamos a nuestros respectivos progenitores para decir que habíamos llegado sanos y salvos y mi madre me dijo que en Alicante estaban a 18 grados. ¡Menuda diferencia! Pero yo prefiero el frío, que conste.

El paseo por la orilla del río nos resultó muy agradable, a pesar del frío. Está muy bien montado, con unos senderos y parques habilitados para disfrutar de la naturaleza de forma tranquila.






El silencio de la naturaleza, solo roto por el lento fluir del río, resultó ser muy relajante. Pero no podíamos dormirnos en los laureles y, aunque nos hubiéramos quedado más rato por la orilla del río Tajo, debíamos volver al hotel, hacer el check-in y buscar un sitio para comer, ya que pronto nuestros estómagos también romperían el silencio.

Continuará...

jueves, 23 de agosto de 2012

Toledo 2012 - Planificación del viaje y algunos datos más


DATOS TÉCNICOS

Fecha de salida: 6 de abril de 2012
Fecha de regreso: 8 de abril de 2012
Método de transporte: Coche
Viaje guiado: No
Personas: Toni y Carol

¿POR QUÉ TOLEDO?

Porque es una de mis ciudades estrella. En 2005 la visité por primera vez, pero fue una excursión de un día desde Madrid, por lo que quedó muuucho por ver. Siempre había tenido la espinita de conocer Toledo un poco mejor, ya que lo poco que vi me maravilló. Y el momento llegó: en Semana Santa de este mismo año Toni y yo pasamos allí dos días y medio en los que esta ciudad me volvió a enamorar. Además, es especial porque mi padre nació allí. Por devenires del destino él no ha vuelto nunca por allí, quitando la visita de 2005, pero yo le tengo cariño a esa tierra que lo vio nacer; de allí vienen la mitad de mis raíces.

PLANIFICACIÓN

No tiene mucho misterio. Lo más lógico era ir en coche y así lo hicimos. La verdad es que no está nada lejos de Alicante y tardamos en llegar tres horas y poco. Buena carretera, bien señalizada y ayuda de un mapa de Michelín, porque somos muy clásicos para eso. Por lo demás, solo hicimos unas consultas en internet acerca de algunos horarios, la mayoría de aquí. Era Semana Santa y se podían trastocar, así que prefería llevarlo todo previsto para saber qué cosas visitar un día u otro. Con eso y mi anterior experiencia ya sabía lo que había que ver en Toledo, así que poco más hubo de planificación. Ni siquiera utilizamos guía de viaje en esta ocasión porque todo estaba en internet y en mi cabeza.

CLIMA

Mucho calor en verano y muy seco; puede ser bastante agobiante y molesto para patearse la ciudad. En invierno es posible que nieve y que haya heladas. Nosotros estuvimos a principios de abril y llovió e hizo bastante frío. En mi visita de 2005 corría el mes de julio y además había una ola de calor. Estuvimos a 46 grados a la sombra, por lo que no me gustaría volver en verano, yo soy muy invernal.

MOVERSE POR TOLEDO

Indudablemente a pie. Lo bonito está en la zona antigua y por allí es difícil circular en coche, aunque más todavía aparcar. No es una ciudad demasiado grande, si nos atenemos al casco antiguo, así que se puede hacer todo de forma muy cómoda a pie. No debe faltar el buen calzado, porque la mayoría de calles están empedradas y casi todo es cuesta arriba.

ALOJAMIENTO

Buscábamos un hotel económico y dentro del casco antiguo, pero las fechas eran muy comprometidas y después de mucho buscar solo encontramos sitio en un hotel no demasiado recomendable. La situación era buena porque estaba, efectivamente, dentro del casco antiguo, pero no en la zona de máximo bullicio. Creo que de haber elegido otro emplazamiento más céntrico nos hubieran molestado un poco las procesiones nocturnas. Además, quedaba cerca del río Tajo, lo que ofrecía un bonito paseo por su orilla a veinte metros de la puerta del hotel. Así que en la cuestión ubicación, muy contentos porque en cinco minutos estábamos en la catedral. Pero por lo demás, todo muy mal. Nos costó 50 euros cada noche y es un dos estrellas. Al principio pensé que estaba bien porque lo cierto es que cuando voy de viaje solo me interesa que el hotel tenga cama y ducha, no busco un hotel con gimnasio ni con masajista ni nada de eso, así que bien. Pero la cama era terrible, dura y desigual; la almohada estaba, no sé como decirlo... deshecha. Tuvimos que enrollar una manta y ponerla debajo de la "almohada" (entre comillas porque no merece realmente ese nombre) para poder sentir que cumplía su función. El agua de la ducha estaba completamente fría y, con el frío que hacía fuera, no resultaba nada agradable. 

La cuestión es que el hotel estaba regentado por un señor mayor, muy mayor, que vive allí. Él es muy amable, pero el hotel lo tiene un poco abandonado. No sé si es porque no funciona bien o porque él solo no puede llevarlo todo en condiciones. Imagino que un poco de las dos cosas, porque si le fuera bien, obviamente contrataría personal. Supongo que estará a punto de jubilarse y tampoco se querrá ya meter en reformas ni en nada (se nota por los muebles, el alicatado del baño y la pintura que la última reforma debió hacerse en la década de los 90). Por la noche la puerta se cierra y si llegas un poco tarde hay que darle un toque al móvil al propietario. No sé de verdad cuando dormirá ese señor. Contratamos el desayuno, que eran 5 euros. Cada mañana teníamos que avisar al dueño y nos bajaba a la cafetería, que estaba en el sótano. Nos ponía un zumo, un café con leche y un par de tostadas con mermelada y mantequilla. El hombre lo hacía con buena voluntad y se notaba que quería hacerlo bien, pero no es que fuera un buen cocinero. He estado en hoteles con desayuno de buffet y precios más económicos, así que eso es algo que este hotel debería mejorar. 

En los desayunos descubrimos el gran secreto de por qué el agua de la ducha no estaba caliente: el hotel no disponía de caldera, sino de un calentador a gas de los tiempos del picor que por lo visto se apagaba cuando le daba la gana. O lo apagaba el dueño, porque mientras desayunábamos veíamos por la mañana cómo lo encendía con la clásica cerilla. Me sentí viajar atrás en el tiempo. Claro, el calentador estaba en el sótano, así que tampoco es que el agua caliente llegara con mucha fuerza aunque éste estuviera encendido. Un cuadro. La cafetería era mitad almacén, mitad barra e iluminada a medias. Un desastre. 

Por lo demás, estaba relativamente limpio (eso si que no lo hacía el dueño) y tenía televisión HD (¡renovarse o morir!). La calefacción y el aire acondicionado no funcionaban, así que como si no hubiera. Os estoy hablando de el hotel El Diamantista, ubicado en la Plaza Retama nº 4. Aquí tenéis su ficha en Booking, pero no lo recomiendo a no ser que sea un caso extremo.


COMER EN TOLEDO

La cocina de Toledo está muy arraigada a la caza y al pastoreo, aunque también recibe influencias moriscas. Especialidades: cordero asado, cochifrito, alubias con perdiz o perdiz estofada, sopa castellana (también denominada "de ajo"), carcamusa (ya explicaré lo que es), migas, gachas, queso manchego y mazapán.

***

Y poco más queda por decir en esta introducción. Nos encontramos en territorio nacional, así que sobra dar recomendaciones sobre moneda, idioma y demás.  Aquí comienza una serie de relatos sobre esta escapada a Toledo y os invito a compartir la experiencia. 

Índice Toledo 2012



jueves, 16 de agosto de 2012

En coche por Galicia 2011 - Capítulo 16: Segovia (2ª Parte)

A ver si acabo ya con la crónica de este viaje, que ya toca. Este capítulo viene de aquí y es el último. Y seguimos caminando por Segovia hasta llegar al Alcázar. Yo ya conocía este edificio con anterioridad, pero Toni no y como la otra vez me gustó, pensé que no podía perdérselo, ya que además es un entusiasta de los castillos. La visita nos salió redonda y salimos de allí encantados.


¡Míralo! ¡Si parece un castillito de cuento! Los restos más antiguos hallados en el lugar son unos sillares de granito similares a los del acueducto romano, lo que hace suponer que en tiempos de la dominación romana de la ciudad ya hubo un castro o fortificación. Sobre los restos de éste, el alcázar fue erigido como fortaleza hispano-árabe. La primera noticia documental que se conserva del edificio data del año 1122, poco después de que Alfonso VI de Castilla reconquistase la ciudad, aunque no es hasta el año 1155 cuando aparece citado con la denominación de alcázar, en una carta custodiada en el archivo de la catedral. Fue residencia del rey Alfonso VIII. En 1258, reinando Alfonso X, se hundió el palacio cuando el rey se encontraba en su interior. Este núcleo más antiguo corresponde con la sala de armas. Fue numerosas veces restaurado y ampliado, posiblemente desde Alfonso X hasta Felipe II. A este último se debe su aspecto actual. En la Edad Media, por su seguridad como por la proximidad de zonas de caza, el Alcázar se convirtió en una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla, en especial de Alfonso X. Fue habitado muchas veces y llegó a ser uno de los más suntuosos palacio-castillos en el siglo XV. La fortaleza sirvió posteriormente como prisión de Estado hasta que en 1762 Carlos III fundó en Segovia el Real Colegio de Artillería, que tuvo su sede en el alcázar. En 1862, un incendio destruyó las suntuosas techumbres de las salas nobles, que pudieron ser reconstruidas fielmente con posterioridad gracias a la existencia de grabados. En 1931 fue declarado monumento histórico artístico. En el año 1953 se creó el patronato del alcázar que es el responsable del museo de artillería que se puede visitar en su interior.

Una imagen del foso

Antes de continuar debo decir que las entradas para el Alcázar se sacan en un edificio que hay a mano izquierda, no en el propio castillo. Podéis consultar horarios y tarifas aquí.

Y bueno, de la puerta para adentro sólo cabe dejarse llevar por las numerosas estancias del Alcázar. Algunas conservan la decoración y espíritu medievales y otras acogen un museo de artillería. También se puede visitar algún patio y bajar a las mazmorras. A la torre no subimos, pero se puede hacer abonando un poco más a la entrada.





Realizada la visita al Alcázar, que recomiendo sin duda, regresamos sobre nuestros pasos mientras iba cayendo el sol. Estábamos cansados y al ser el último día del viaje nuestro bolsillo se resentía, así que decidimos comprar unos mini bocatas en una cafetería y llevarlos al hotel. Cenamos de lujo en la terraza de nuestra habitación, con vistas al Acueducto y a la puesta de sol, hasta que finalmente oscureció por completo.





Daba mucha pena tener que irse a dormir con estas vistas, pero los párpados se iban cerrando poco a poco y las camas de este hotel eran más que cómodas, así que no quedó otra que dejarse llevar por Morfeo.

A la mañana siguiente nos levantamos muy, muy temprano (seguía siendo de noche) y nos pusimos en marcha, de vuelta a casa. Fue un trayecto tranquilo y que hicimos casi del tirón. A mediodía ya estábamos en Alicante, con ganas pero también con mucha pena. Fue este un viaje muy especial, de los que más pena me ha dado terminar. Lo gestionamos todo nosotros al 100%, fue nuestro viaje más largo hasta la fecha... un gran viaje. A ver si en un futuro hubiera alguno más como este, porque a mi me encanta viajar en coche y a mi acompañante también.

Bueno, ha sido un placer hacer está crónica y compartirla. Espero que os haya gustado. Si queréis recordar los capítulos uno a uno, dejo aquí un link al índice. Ahora toca rememorar otros viajes. Puede que pronto empiece con los relatos de nuestra escapada a Toledo en Semana Santa. Sí, lo sé, llevo mucho atraso, pero así saboreo más los viajes.

lunes, 23 de julio de 2012

Circuit de Catalunya - Motos (Junio 2012)

DÍAS 2 Y 3 - 2 Y 3 DE JUNIO DE 2012 (QUE TAMBIÉN ES CASUALIDAD QUE COINCIDIERAN LA FECHA Y EL NÚMERO DE DÍAS)

Vale, pues seguimos con la crónica de esta mini-escapada que realizamos a principios de junio (hay que ver cómo pasa el tiempo). Los días 2 y 3 de viaje estuvimos yendo a las carreras de motos en el Circuit de Catalunya. El sábado, día 2, dimos una vuelta por el circuito, vimos las tiendas de merchandising y presenciamos la calificación de las tres categorías: Moto3, Moto2 y MotGP. Pero mejor si primero os presento el circuito, ¿no?

El Circuit de Catalunya, o de Montmeló, fue inaugurado en 1991 y, desde entonces, ha acogido competiciones tan importantes como el mundial de Fórmula 1 o el de Motociclismo, que es lo que nos ocupa en este viaje. Está situado en la provincia de Barcelona, cerca de la población de Montmeló. En la siguiente imagen podéis ver su trazado:


Personalmente es uno de mis circuitos favoritos. Quizá sea porque lo "conozco" en persona, pero me gusta. La primera vez que fui corría el año 2009 y en aquella ocasión fue para ver Fórmula 1. Le tengo mucho cariño a ese viaje porque fuimos con mis suegros y mis cuñados y lo pasamos en grande. Además, era la primera vez que la mayoría de nosotros presenciábamos unas carreras de F1 y alucinamos con el ruido y con todo. En fin, al año siguiente repetí con la F1, también en Montmeló, y en 2011 descansé, pero fui a ver las motos a Cheste a principios de Noviembre. Y ahora, en 2012, pues motos en Montmeló. 

Siempre que hemos ido tenemos la tradición de dar una vuelta a pie alrededor del circuito. Me encanta ver cómo se va creando el ambiente, cómo lo vive la gente, los colores que predominan en cada grada... es muy divertido. Cuando toca hablar de motos me gusta animar a Valentino Rossi porque es el mejor de los pilotos hasta ahora y, sin embargo, parece un tipo simpático y nada creído; por ello me veréis en alguna foto con una bandera o camiseta suya. En esta primera imagen estamos Toni y yo en la pelousse, aliviando la sed.


Hacía muchísimo calor, por eso la gente aprovechaba para darse un remojón en las duchas instaladas al aire libre. Sin complejos y luciendo tatuajes:


Aunque para tatuajes, el que sigue. Este señor llevaba tatuado a Rossi con moto y todo. Eso si que es pasión:


Y casi sin darnos cuenta ya habíamos dado la vuelta al circuito, por lo que dimos un vistazo a las tiendas y subimos a nuestra grada (Tribuna) porque las clasificaciones estaban a punto de empezar. En la foto que sigue podéis ver una panorámica de la zona de tiendas, que estaba atestada de gente:


Poco más se puede decir de este día porque la clasificación de motos no me resulta demasiado emocionante y, además, ésta en particular tampoco lo fue. A mi lo que me gusta es la carrera, pero la clasificación se me hace larga. Me gusta mucho más la de F1 porque son tres pruebas en las que se va descalificando a algunos pilotos y se hace más emocionante y llevadero. La de motos es toda seguida y dura demasiado, pero bueno, aproveché para practicar con algunas fotografías. Siempre me resulta difícil sacar buenas tomas en F1 o Motociclismo, pero el sábado saqué una de Rossi con la que me puedo dar con un canto en los dientes:


Y así acabó la jornada motera del sábado. Cuando salimos del Circuit fuimos directos al Molins de Rei, una población en la que siempre nos hemos alojado cuando hemos ido a las carreras. Está muy cerca del circuito y el hotel al que vamos siempre es muy confortable. Esa tarde dimos un paseíto por allí, pero no hice fotos porque ya tengo muchas de otros años. Lo que sí diré es que Molins de Rei es una ciudad repleta de tiendas de moda y ferreterías, sobre todo ferreterías. Hay al menos una en cada calle y siempre me pregunto la razón de su abundancia en esa localidad. No sé dónde está el misterio, pero resulta bastante curioso. Ferreterías aparte, alojarse en Molins cuando se va a las carreras es una buena opción por su proximidad, su tranquilidad y la gran oferta de comercios y restauración. Un paseo por sus calles repletas de casas señoriales, una cervecita en una terraza y una comprita (sin pasarse), pueden hacer de la estancia en Molins de Rei una agradable experiencia para relajarse y desconectar del ambiente del circuito. Cuando me encuentre con tiempo le haré una entrada a esta ciudad, recopilando fotos de otros viajes. Quizá para mi próxima publicación.

Y llegó el domingo, el día de las carreras y el último del viaje. Llegamos temprano por aquello de aparcar y porque la primera carrera empezaba un poco pronto. De todas formas, no había demasiada gente todavía y pudimos dar una vueltecita tranquilos por la zona de merchan. Normalmente, en este tipo de eventos, a parte de vender camisetas y demás artículos de pilotos y escuderías, suelen montar también simuladores, sorteos, etc. En esta ocasión tenían los de Ducati unas motos en exposición y dejaban que la gente se subiera y se fotografiara. Aproveché y me subí a una Streetfighter, sorprendentemente cómoda. 


Y nada más, a comprar unos bocatas (por allí no hay otra cosa) y a subirse a la grada, que empezaba la acción.


El vencedor en la categoría de Moto3 fue el jovencísimo Maverick Viñales. Atención, que el chico promete. Tras la entrega de trofeos se dio un paseo por el Pit-Lane y le saqué una foto que me gusta porque no sale movida, ni él aparece mirando a otro lado, con los cerrados o con caras raras. Y además, saluda:


Aparte de ver a pilotos y demás, siempre cae también algún famoso o periodista. Los que se encargan de la retrasmisión oficial siempre están y este año pudimos ver a Lara Álvarez, de Telecinco. No sé que les pasa a las periodistas de esta cadena con el Real Madrid, pero si por un lado tenemos a Sara Carbonero e Iker Casillas (que parece que son nuestra Brangelina Made in Spain), por otro lado tenemos a Lara Álvarez, que es pareja, al menos a día de hoy, de Sergio Ramos. Bueno, pues que coman perdices y tal.


Por cierto, ¿os acordáis de Los Happiness y su spot para MTV de Amo a Laura pero esperaré hasta el matrimonio? Pues esta chica era una de las integrantes de ese grupo ficticio que todavía levanta ampollas entre los que no pillan una buena sátira. Hay que ver las vueltas que da la vida.

Volviendo a las motos, llegó la segunda categoría y acabó con un poco de polémica por alguna caída confusa, creo recordar que de Pol Espargaró, en la que se vieron involucrados otros pilotos. La victoria fue para Andrea Iannone. 

Y por fin, la categoría reina: los pilotos fueron ocupando la parrilla de salida y nos acercamos un poco por la zona para verlos, aprovechando que en ese momento previo a la carrera no llevan casco. No me salió ninguna foto bien porque el personal de seguridad no dejaba que nadie se parara ni se arrimara a la barandilla, había mucha gente empujando... Vaya, lo de siempre. No entiendo porqué a veces al ser humano le da por tomarse las cosas de esa manera, pero bueno. Con lo bien que podríamos hacer las cosas con más calma y civismo. ¡Es que por mucho empujar nadie se iba a llevar a Jorge Lorenzo a su casa, leñe! Bueno, al final vimos a los pilotos, pero con un sabor agridulce por el no saber estar de la gente.

Y volvimos a nuestros asientos, mientras los pilotos terminaban de prepararse. A continuación una fotografía de Valentino y compañía esperando la luz verde del semáforo:


Poco más. La carrera la ganó Jorge Lorenzo, del que no soy nada entusiasta, y por lo demás, pocas sorpresas. Segunda posición para Pedrosa y tercera para Andrea Dovizioso. Stoner (que tenía la pole pero ha perdido la ilusión) acabó cuarto y otro español (éste sí que me gusta), Álvaro Bautista, quedó sexto, por delante de Valentino Rossi, que ocupó el séptimo puesto, siendo ésta su mejor posición en seco desde que está con Ducati. 

Cuando acabaron las carreras volvimos a casa en un trayecto muy tranquilo por la misma autovía por la que habíamos ido y así acabó esta escapada, por lo que pongo fin también a su crónica. Podéis ver el índice aquí, desde donde se puede acceder a todos los capítulos. Volveré con otros viajes.

Fuente de la imagen: Plano del Circuit de Catalunya.

martes, 3 de julio de 2012

Figueres (Junio 2012): Iglesia de Sant Pere y un paseo por el centro

Y seguimos desgranando la experiencia en Figueres, porque al lado del Teatro-Museo Dalí podemos encontrar la Iglesia de Sant Pere, uno de los edificios más bonitos de la ciudad. De estilo gótico, fue construida entre los siglos XIII y XIV. Debido al crecimiento de la ciudad, este templo se amplió en el siglo XVIII, pero durante la Guerra de la Independencia (principios del XIX), los franceses la saquearon por completo. No acaba aquí la serie de desgracias que forman parte de la historia de esta parroquia: en julio de 1936 fue quemada y once de sus dieciocho sacerdotes fueron asesinados. Durante la Guerra Civil se desmontaron piedra a piedra el crucero y el presbiterio, para ser reconstruidos a partir de 1941. Parece mentira, para lo pequeñita que es esta iglesia, la historia que tiene.

Es un lugar bastante acogedor y para estar ampliada y reconstruida a lo largo del tiempo se mantiene fiel a la arquitectura gótica, sobre todo en su interior. Por cierto, a la entrada a mano derecha está la pila bautismal donde se bautizó, por ejemplo, a Salvador Dalí.

Está abierta todos los días de 9:00 a 13:00 y de 16:00 a 20:00 y la entrada es gratuita.



Vista esta pequeña iglesia, de la que por cierto daba pena salir porque se estaba muy fresquito, decidimos dar un paseo por el centro de la ciudad. A mis ojos, Figueres resultó ser muy viva, llena de gente, de tiendas, de cafeterías, de terrazas... El ambiente era bastante alegre y la verdad es que por allí no parecía haber crisis por ningún sitio. Es que es sorprendente la cantidad de tiendas de ropa que hay y la de gente que había en las terracitas merendando. Así pues, contagiados por el entorno, nos sentamos nosotros también a tomar unas limonadas. El sol iba acabando su jornada laboral en esa parte del mundo y ya no hacía tanto calor, así que fue un rato de lo más agradable. Van unas fotos del momento:

Terrazas everywhere

Curioso y original nombre/logotipo para una tapería en Figueres

Al rico limón granizado, oiga

Y hasta aquí la visita a Figueres, porque estábamos tan cansados por el coche y el calor, que esa noche compramos unos bocadillos y nos los comimos en nuestras respectivas habitaciones de hotel. Al día siguiente dejaríamos atrás esta ciudad de Girona y marcharíamos al Circuit de Catalunya, pero eso, como ya sabéis, es otra historia.

miércoles, 20 de junio de 2012

Figueres (Junio 2012): Teatro-Museo Dalí

DÍA 1 - 1 DE JUNIO DE 2012

El despertador suena a las cinco de la mañana y yo odio madrugar pero, ¿a quién le duele madrugar para irse de viaje? A nadie. Y no hay mejor verdad que esa. Como ya comenté en el capítulo anterior, este viaje lo realizamos en coche, así que a las seis de la mañana pasamos a recoger a mis suegros y... ¡rumbo norte! El trayecto fue sencillo y tranquilo (excepto a la hora de atravesar Barcelona). Bueno, antes que nada he aquí la ubicación de Figueres (Girona) en el mapa:


Llegamos a Figueres, ciudad fundada en 1267, a mediodía. Hicimos el check-in y comimos en el restaurante del hotel. Posteriormente descansamos un poco (pero muy poco) y marchamos a visitar el Teatro-Museo Dalí, que estaba a un paso del hotel, como a unos diez minutos a pie.

¿Qué podría decir de este museo? Pues que es único, original, diferente a todo. Una joya para conocer el arte de las vanguardias, el surrealismo y la extensa y brillante obra de ese genio que fue Salvador Dalí, con esa visión tan particular del mundo que le rodeaba. Si tuviera que ponerle una pega a este museo es su horario, y es que cierra asombrosamente pronto (¡a las cinco y media de la tarde!). Para ser Figueres una ciudad llena de vida y turistas y este museo el segundo más visitado de España (el primero es el Prado), me parece un horario algo inapropiado. Si estuviéramos por ejemplo en Inglaterra lo entendería, ya que por el ritmo de vida y el horario todo cierra sobre las cinco, pero aquí en España me resulta bastante inusual. Pero bueno, servidora no hace las leyes, así que lo único que puedo aconsejar es hacer la visita preferiblemente por la mañana para verlo todo con más tranquilidad. En nuestro caso no fue posible y lo vimos por la tarde, un poco a la carrera pero sin perder detalle.

Otro consejo: si sois estudiantes, por favor, enseñad el carnet porque el precio baja tres euros; el museo cuesta doce en situaciones normales y la verdad es que la rebajita no viene nada mal. Bueno, con el tema de las fotografías hay algunos peros: se pueden hacer pero sin flash. Si llevamos un equipo fotográfico profesional no se puede hacer fotos de ninguna manera, a no ser que se pida un permiso previo. Y otra de las "normas" es que aunque se pueda hacer fotos no está permitido colgarlas luego en internet. En Flickr he visto alguna, debo decir, así que cada cual a su elección. Supongo que si descubren las fotos colgadas en internet pedirán que las retiren o harán cerrar el blog o lo que sea, o quizá no pase nada al fin y al cabo, pero como no tengo ganas de liarla prefiero no colgar ninguna de las que hice, así que todo lo que veréis en este blog acerca del Teatro-Museo Dalí serán exteriores. Ser respetuosos no nos cuesta nada, ¿verdad?

Salvador Dalí

Pero, ¿por qué el nombre de este lugar es Teatro-Museo y no Museo a secas? Pues porque fue construido sobre los restos del antiguo teatro de Figueres. Dalí, que nació en esta ciudad, lo modeló a su gusto y, aparte de decorarlo, incluyó muchas obras suyas y de su colección privada (hablamos de artistas tan dispares como el Greco o Duchamp, Bouguereau o Meissonier). También se encuentra en el sótano la propia cripta de Salvador Dalí, que murió en 1989, quince años después de haber inaugurado el Teatro-Museo.

Bueno, la distribución de este museo es algo caótica; es un cúmulo de salas y de diferentes alturas, pero no esperaréis que un museo diseñado por Dalí fuera ordenado, ¿verdad? Ya he dicho antes que es un lugar único y lo mantengo. De todas formas, por si os perdéis a la entrada hay planos en varios idiomas para intentar "orientarse".

Por mi parte este museo me sorprendió muy gratamente. Siempre me ha gustado mucho Dalí pero no esperaba un edificio como este. Todos lo conocemos por su exterior, pero no tenía ni idea de cómo era por dentro. Ahora que lo sé no puedo dejar de recomendarlo.




Tengo más cosas que contar sobre Figueres más allá del Teatro-Museo Dalí, pero lo voy a dejar para otro capítulo. Concluyo este añadiendo la página web oficial, donde consultar todo lo referente a precios, horarios, ubicación, historia y mucho más: Teatro-Museo Dalí Figueres.

Fuente de las imágenes:

lunes, 11 de junio de 2012

Figueres y MotoGP Catalunya (Junio 2012): Presentación

Esta es la primera de una corta serie de entradas en las que relataré mi última escapada, que incluyó una mini visita a Figueres y un par de días en el Circuit de Catalunya, presenciando en Gran Premio de Motociclismo. ¡Arrancamos!

PRESENTACIÓN

Esta es una escapada en la que participamos cuatro personas: mis suegros, Toni y yo. La realizamos los días 1, 2 y 3 de junio de 2012. ¿Cómo surge? Somos aficionados a los deportes de motor (mi suegro el que más) y se nos ocurrió la idea de ir a este circuito a ver motos. Yo ya había estado una vez en un gran premio de motociclismo, pero en Cheste 2011. En el Circuit de Catalunya había estado con anterioridad en un par de ocasiones, pero viendo Fórmula 1. Aprovechando que íbamos a estar por la zona, relativamente cerca, a mi suegra se le ocurrió que podíamos visitar el Teatro-Museo de Dalí, en Figueres. ¿Cómo va a rechazar una propuesta así una estudiante de Historia del Arte (a media jornada) como yo? Ante todo debo decir que este viaje no lo hemos preparado Toni y yo, sino mis suegros, que ya conocían la zona y eligieron hoteles y todo lo demás.

lunes, 4 de junio de 2012

Recién llegada de... Figueres y MotoGP en Catalunya

Fin de semana muy completo. Aprovechando que íbamos a ir al Gran Premio de Motociclismo en el Circuit de Catalunya, hicimos también una parada en Figueres. Queda un poco lejos de Montmeló, pero valió la pena. Cuando se tercie habrá crónica de un museo diferente y tres apasionantes carreras de motos. Un adelanto en forma de foto y premio (simbólico) para quien adivine de que piloto se trata:


Venga, venga, que es muy fácil. 

PD: Prometo seguir también con los relatos que están a mitad.

miércoles, 16 de mayo de 2012

En coche por Galicia 2011 - Capítulo 15: Segovia (1ª Parte)

DÍA 8 - LUNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2011

Aquel lunes madrugamos para dejar detrás de nosotros la ciudad de Pontevedra, Galicia, el viaje y las esperadas vacaciones. Volvíamos sobre nuestros pasos a Alicante, a casa. Pero, al igual que a la ida, a la vuelta también hicimos una parada a medio camino para pasar la noche y explorar una maravillosa ciudad: Segovia.

El trayecto fue tranquilo, así como la entrada a la ciudad. No tuvimos pérdida porque nuestro hotel era el Acueducto y no hace falta que explique dónde se encuentra. Además, esa era la segunda vez en Segovia para ambos, aunque la primera juntos. El hotel es de tres estrellas y es bastante sencillo, pero las camas son de lo mejor que he probado; dormí como una bendita. Pero sin duda, lo mejor de este alojamiento fueron las vistas. Las habitaciones de la cuarta y quinta planta tienen terrazas privadas que dan al Acueducto. A nosotros nos dieron una en la cuarta planta, así que esto es lo que veíamos cada vez que nos asomábamos:


Serían sobre las dos de la tarde cuando llegamos a Segovia, así que empezábamos a estar hambrientos y, después de hacer el ingreso en el hotel, buscamos un sitio donde comer. Fue al lado del Acueducto, un sencillo menú para reponer fuerzas. Con las panzas llenas, empezamos nuestro recorrido por la ciudad. Obviamente, lo primero que nos paramos a ver a todo detalle fue el Acueducto, un monumento que siempre me ha impresionado y creo que nunca dejará de hacerlo.

El Acueducto de Segovia fue construido por los romanos en los siglos I-II para llevar el agua del río Acebeda a la ciudad. Comienza de forma subterránea para ir elevándose poco a poco hasta llegar al Alcázar. Su longitud es de casi 20 kilómetros y, como decía, resulta bastante impresionante por su magnitud y su perfecto estado de conservación. Por supuesto, ha sido restaurado, pero respeta la forma de construcción con la que fue concebido: piedras de granito colocadas en seco mediante un equilibrio de fuerzas. Esa es la razón que lo hace único, el haber resistido dos milenios en pie sin dejarse prácticamente nada por el camino con el transcurrir del tiempo, a pesar de no haberse empleado ningún tipo de argamasa o cemento para consolidar y unir sus componentes.



Este monumento siempre ha estado rodeado de leyendas, como aquella que cuenta que lo construyó el Diablo por una apuesta con una joven sirvienta que estaba cansada de acarrear el agua día tras día. El Diablo le apostó que construiría el acueducto antes de que cantara el gallo de la mañana y, así, el alma de la joven sería suya, porque ella decía que no le daría tiempo. Efectivamente, el Diablo no pudo concluir la obra antes del amanecer, por lo que la joven se quedó con su alma sana y salva y la ciudad de Segovia abastecida en cuanto a agua se refiere. Esa leyenda es la más conocida y recuerdo haberla oído de pequeña y quedar tan impresionada que mi “sueño de la vida” fue durante mucho tiempo visitar este monumento. Cuando lo logré visitar por primera vez, mucho tiempo después, todavía recordaba esa leyenda que tanto me cautivó y no podía dejar de imaginarme la escena, con un Diablo gigantesco poniendo piedra sobre piedra. En mi mente se parece mucho al aspecto de Jafar cuando se convierte en genio en la película de Disney Aladdín.



Bueno, pues subimos a la parte alta del Acueducto para obsequiarnos con las vistas de éste y de Segovia bajo nuestros pies y continuar con la visita a la ciudad.



La primera parada la hicimos en la catedral, que nos limitamos a ver por fuera porque el precio de entrada era un tanto elevado para el presupuesto que nos iba quedando. Queríamos visitar el Alcázar y aún nos faltaba cenar, desayunar y la gasolina y los peajes hasta Alicante, así que eso mismo, la vimos por fuera. Por dentro no sé como será, pero el exterior, sobre todo la parte de la girola, es impresionante.




Seguimos nuestro camino hacia el Alcázar, pero la vista a este lugar creo que la voy a dejar para otro capítulo porque sino esto se me alarga mucho. De todas formas hoy voy a acabar con una fotografía que capté en los exteriores de una tienda de souvenirs, pero no una tienda al uso llena de horteradas varias, sino una que vendía recuerdos de Segovia algo más artesanos. Ese tipo de tiendas sí que me gustan porque el turista se puede llevar algo de recuerdo sin caer en el mal gusto, o simplemente mirar y ver cosas diferentes más allá de la clásica postal, el mechero o la camiseta que acabará sirviendo para ir por casa o pintar las paredes. De todas formas, yo tengo la sana obsesión de llevarme un imán de todos los sitios donde pongo el pie, pero nada más. Aparte de eso, el único souvenir que me llevo de mis viajes son las fotos y la experiencia. Bueno, la fotografía en cuestión:


Y lo dicho, creía que este iba a ser el último capítulo de la crónica, pero prefiero parar aquí y hacer otro para acabar con lo que me falta de Segovia, el viaje de vuelta, alguna conclusión general...

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